Poder, Privación y Patologia
PSICOLOGÍA DEL ENCARCELAMIENTO, PRIVACIÓN Y PATOLOGÍA
(EL EXPERIMENTO DE Philip G. Zimbardo)
Este
psicólogo en su famoso experimento de la cárcel de Stanford nos revela uno de
los lados más escabrosos del ser humano. El
poder…
El
poder es un sentimiento contundente, que puede influir para bien o para mal, y
generar diversas reacciones sociales entre los miembros de una pequeña
comunidad por ejemplo: en la población interna o cautiva, teniendo en cuenta
que cualquier prisión es como una mini sociedad, una pequeña comunidad, o hasta
en la forma más peyorativa del significado pudieran ser hasta unos conejillos
de indias encerrados en una macro jaula.
El experimento consistía
en crear una cárcel ficticia, se entrevistó a los voluntarios, el perfil era
muy claro:
- · personas “estables” psicológicamente
- · sanos físicamente
- · respetuosos de la ley
La
idea principal era ver como se desarrollaba el individuo antes de entrar, y de
que forma impactaba el cautiverio en su vida, de un grupo de 75 personas
resultaron 21 personas las seleccionadas para tan particular experimento, y se
les asignaron los roles:
- · 10 Prisioneros
- · 11 Guardias
Aquí
se puede apreciar, como el poder puede sacar los sentimientos mas primitivos
del ser humano, esos sentimientos que como los animales que somos (por que al final del día el ser humano sigue
siendo un chimpancé súper evolucionado.) Lo interesante fue como las
situaciones, las emociones, el rol establecido para cada miembro de esa pequeña
comunidad de 21 personas afecto la interacción con los demás.
Aunque
al ser este un experimento, quedaron de fuera muchos factores determinantes
para el comportamiento de los sujetos, estos factores son adquiridos con el
paso de los años, ya sea en el medio que se desarrollaron, el medio en el que se
desenvolvieron y los traumas adquirieron como:
- · ausencia total de poder
- · sentirse controlados
- · frustrados
- · castrados
- · dominados
Esos
factores estarían ausentes, por la naturaleza y origen de los candidatos a ser
tomados en cuenta para este estudio, se
trato de generalizar o estandarizar a los 10 convictos con el objetivo de
quitarles su individualidad (aquí es
donde el poder se empieza a ejercer)
El
hecho de sobajar a una persona, quitarle la identidad empieza a incomodar, unos
reprimiendo, otros imponiéndose y no
dejándose intimidar... Poco a poco empezó a surgir el lado primitivo, el
instinto de supervivencia hizo acto de presencia poco después en un par de
incidentes entre guardias e internos, cuando los guardias se dieron cuenta de
lo embriagante que puede ser el PODER...
El
decir, puedes hacer, o no puedes hacer, o el decir... Te puedo hacer… le da a
cualquiera un complejo egocéntrico innecesario, nuestro súper yo reacciona y se
hace mas latente y presente.
Bien
dicen que el valiente vive hasta que el cobarde quiere tal fue el trauma entre
los prisioneros que a las pocas horas armaron un motín, y empezaron a reaccionar violentamente en
contra de los guardias, fue necesario pedir refuerzos.
La
violencia engendra violencia, y desafortunadamente olvidamos todo rastro de
civilidad y se vuelve vigente la ley de talión, ojo por ojo, y diente por
diente, en este punto ya no se busca igualdad y justicia, en este punto la idea
es una y muy clara: Someter, o ser sometido.
Una
vez controlado el motín, los guardias se dieron
a la tarea de prevenir otra revuelta similar, usaron un método muy
simple y sencillo: la manipulación o como dice el dicho “divide y vencerás”
Rompieron
su cohesión dando trato preferencial a algunos reos, dando la idea que ellos
eran soplones, o de alguna forma traicionaron la lealtad del grupo (teniendo en cuenta que hasta ahora en
nuestra mini comunidad de 21 personas hay 2 grupos: reos y presos) entonces
lo que decidió la mayoría fue adaptarse ante la situación para sobrevivir,
hasta allí toda la violencia empleada había sido mecánica.
Lo
grave fue cuando a partir de que se domino al grupo de los convictos empezó a
aflorar la violencia expresiva, sorpresivamente, los internos olvidaron su vida
ANTES del experimento, su única preocupación, o platica era la siguiente
movida para evitar ser reprendidos o como tolerar a los guardias y sus
humillaciones, bajo este estrés y este sistema tan rígido, los internos no se
conocían a profundidad, no tenían ni la menor idea de que hacia su vecino
afuera en el mundo real.
La
situación de estrés, y el confinamiento hicieron que en el grupo de los
convictos afloraran síntomas psicopáticos: desconfianza, ira, mentiras,
manipulación, síntomas que si tal vez no se les hubiera hecho un proceso de
selección tan exhaustivo al inicio, cualquier profesional que los valorara les
diagnosticaría cierto nivel de psicopatía.
Tiempo
después un prisionero fue liberado con antelación debido a problemas
emocionales, después se corrió la voz sobre una fuga, que todo había sido un
engaño, el prisionero 8612 planeaba regresar acompañado de conocidos de el para
rescatar a sus demás compañeros, debido a esto se pidió el traslado de los reos
a otras instalaciones.
Paso
el tiempo y resulto que todo fue un rumor… no era real, en esas situaciones de
desapego de la realidad es fácil perderse y dejarse llevar por los sentimientos
y perder de vista la realidad de la ficción.
Se
puede observar en el diario de uno de los guardias que conforme pasaron los
días, se iba perdiendo poco a poco la noción de que era solo un experimento y
no la vida real, y como día, tras día fue aflorando en dicho guardia una
conducta violenta, producto de la frustración, la ira, de la apatía y las
agresiones de los internos.
Al
sexto día se termino el proyecto, todos respiraron con alivio, solo hicieron falta seis días, confinamiento y un ambiente estresante para que esas
personas “normales y respetuosas de la ley” salieran de su zona de confort y
tuvieran que adaptarse a un entorno mas estricto y agresivo, no se pudo evitar
lo que sucede en miles de prisiones alrededor del mundo: el eterno rol de “yo tengo el poder” muchas veces los
individuos actúan conforme a su realidad social, conforme a las circunstancias,
y obedeciendo las leyes o mandatos de la clase dominante.
El
ser humano como animal adaptable que es, siempre busca sobrevivir y poder ser
constante en su entorno, tal vez ese es el secreto de algunos psicópatas, la
adaptabilidad el don de actuar según sus propias circunstancias, solo que un
psicópata lleva la acabo la acción sin emoción.
El
poder y las circunstancias, son dos factores que son claves en la conducta
antisocial y/o represiva, ya que al ocupar
un correctivo, como la privación de la libertad se violenta al sujeto y esta
siendo victima de una conducta antisocial como son las socavaciones, los golpes
o incluso el cautiverio, se necesitaría entendernos a nosotros mismos.
¿De
que lado de la moneda estar? ¿Se necesita ser guardia o preso? ¿Aceptamos ser
presos por que es más fácil aceptar ciertas reglas para evitarnos problemas? O
¿seremos guardias para tener el poder y el control sobre los demás?
Nuestra
realidad es muy subjetiva, así como los conceptos de bueno y malo, de normal y
anormal.
Hay
que buscar nuevos métodos para poder prevenir las conductas antisociales y
poder rehabilitar a los infractores sin que esto implique tener que acudir a
ese tipo de conductas que precisamente se necesitan erradicar…
Como dije en un principio,
el poder, te puedo, me puedes, podemos… allí esta el reto.
La vida es el arte de ser bien engañado y para
que el engaño pueda surtir efecto tiene que ser habitual y continuado
--William Hazlitt.
--William Hazlitt.

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