Hay días que siento un hastió del tamaño del mundo, ¿por que ? ni yo lo sé, la mayoría de las veces te das cuenta de la gente de la cual te rodeas, muchas de ellas, valen la pena, te ensenan, te ayudan, muchas otras aparentemente te ayudan, pero la realidad es que traen algún interés oculto..
Esto me ha ayudado con el paso del tiempo a depurar mis amistades, aunque el concepto de amistad es vago y sobrevalorado, bien dice el dicho: “Al momento de contar a tus amigos te sobraran dedos de una mano”
Hace unos días le caí en la movida a un conocido, trataba de hacer negocio con algo que según él me había regalado, mala idea, muchas veces tratan de verme la cara de pendejo (que la tengo, pero nomas es para despistar al enemigo) algunas veces lo han conseguido y la gran, GRAN mayoría de las veces me doy cuenta.
Pero ¿por que no hago algo al respecto en vez de estar lloriqueando? Pues por una razón: no vale la pena, así es muchas veces no vale la pena hacer un drama por algo que no lo vale, lo mejor en estos casos, es darse cuenta, y evitar ponerse en riesgo la próxima vez que pase.
Es triste ver como por unos cuantos pesos una persona se “quema” por unos cuantos pesos.
También es curioso ver como las personas se ponen mascaras delante de los demás para querer ser algo que no son… triste pero cierto, pero más triste es cuando te das cuenta y ni siquiera te esfuerzas o le tomas importancia

Comments